Estas placas están especialmente diseñadas para calderas, recipientes a presión e intercambiadores de calor y ofrecen alta resistencia a la tracción y resistencia a la fluencia y la fatiga. Tratados térmicamente para mejorar la durabilidad, se someten a un estricto control de calidad, incluidas pruebas ultrasónicas y de impacto. Aplicaciones: centrales eléctricas, refinerías químicas y sistemas de vapor industriales.